11/4/13

Volver a la infancia.


Fue pasando el tiempo y todo iba cambiando, pero seguía siendo feliz. Empecé a ver que existía aquella palabra tan oída por mis padres, o mejor dicho, por todo tipo de persona; el amor. Ya claro, amor a mi manera.
Ningún problema podía conmigo, ya que no me daba cuenta de ellos. Podía pasarme horas y horas jugando a cabañas, o con una simple muñeca.
¿Llorar? en aquella etapa era perder un peluche, discutir con mi mamá o pelearme con una amiga por la misma Barbie. Llorar era sentirme mejor, era la solución para conseguir todo aquello que quería.

Pasaban los años y nada era igual, aquella palabra: amor, tenía más sentido. Ahora entendía el porqué de cada beso que se daba la gente. El porqué de aquella sonrisa que mantenía una persona tan solo con ir agarrada de la mano de otra. Empecé a entender, que después de alguna amistad, podía haber algo más. También comprendí la palabra: problema. No todo se conseguía llorando, tuve que aprender a ser fuerte y siempre dar una buena explicación a todo. 



5/2/13

Hacerle cosquillas al cielo, creyendo que eres tú


-¿Que intentas conseguir saltando?
+Intento rozar el cielo con los dedos, ¿está mal?
-No, claro que no, pero... ¿Y qué conseguirás con eso?
+Seguramente nada, pero de esta manera parece que le esté acariciando.
-¿Al cielo? Qué tontería.
+No, a mi abuela, saltando intento llegar a donde esta ella, intentar acariciarla por unas milésimas de segundo y si es posible hacer cosquillas al cielo… Ahora ella es el cielo.
-Me sigue pareciendo una tontería.
+No me importa, para mí no lo es, yo sigo creyendo que ella puede sentirlo.
-¿Cómo sabes que tu abuela está allí arriba y no está a nuestro lado?
+Porque la noto arriba, la noto que está lejos, muy lejos de aquí, en un sitio inalcanzable desde donde me protege y me cuida, ella era especial y la gente especial, se va lejos, muy lejos, más allá del cielo.
-¿Sabes lo que creo yo? Que cuando alguien muere, muere y ya está, se pierde todo, así es la vida un círculo, vivir para morir, nacer para sufrir, conocemos a gente, nos encariñamos, nos enamoramos, hacemos amigos... ¿Y para qué? Para que tarde o temprano se vayan.
+Te equivocas, conocemos a gente para no estar solos, para tener a un compañero en nuestra vida que nos haga este camino un poco más fácil. Y cuando alguien muere es porque era el momento de hacerlo, y esté donde esté, estará mejor que aquí y yo sé, lo presiento que mi abuela está ahí arriba y por eso, cuando miro hacia arriba no puedo evitar sonreír, porque una fuerza se apodera de mí y me empuja, me empuja a que todo esto sea más fácil.
-Yo no creo en nada de eso.
+No es cuestión de creer o no, sólo de sentir y tener fe.
-La fe no existe.
+Deja de existir en el momento que tú no quieres verla.


2/2/13

El secreto de la vida está en vivirla.


He cometido muchos errores. He llorado por quien no debía y he reído con falsas amistades. He tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, demasiado. He callado te quieros que, por miedo se quedaron en el aire; y he regalado te quieros simplemente por cumplir. He gritado con fuerza pero mi voz nunca salía. He callado verdades por no hacer daño. He salido sin ganas de fiesta y he vuelto con los tacones rotos de tanto bailar. Hay días que dormía sólo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. He pasado por fases. He sido una niñata inmadura e insensible y he madurado a base de palos. He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he  dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He disfrutado de pequeños detalles... y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida está en vivirla.



14/1/13

Aprendo de mis errores.


Sé que me equivoco, una y mil veces, pero de ello aprendo, saco las lecciones y vivo, no soy perfecta ni lo pretendo ser, pero se hace difícil vivir en busca de la felicidad cuando te hacen sentir siempre que no eres lo suficientemente hermosa, porque al fin y al cabo eso es lo que queremos todas, que nos cuiden, nos protejan, ya sabes, que nos digan que somos hermosas y lucimos bien, a alguien que nos quiera, aun con todas esas críticas, sin buscar nada a cambio, esperando solo nuestra propia felicidad.




Lo  único  que  Pido  es  que  No  Me  Juzguen;  Son  Mis  Actos,  Mis  Errores,  Mis  Lecciones.